TEATRO
Dirigido por José Luis Saiz
COSMETICA DEL ENEMIGO
de Amelia Nothom
COMPAÑÍA: Concha Busto Producción y Distribución
DEL 08/10/2009 AL 01/11/2009
PRECIO: 18 €
Día del espectador (miércoles): 15 €
Grupos de 12 a 15 € (más de 10 personas)
Más información: info@teatrofernangomez.com;91 4800300
Reservas de grupo: grupos@teatrofernangomez.com;
Tlfonos:914800333/37/08
HORARIO: Martes a sábados 20:30 horas
Domingos 19:30 horas
LUGAR: Sala Guirau
Espacio de transición, una sala de embarque de aeropuerto. Una zona de tránsito, de espera, donde es posible el juego y el encuentro inesperado. La exitosa novela de Amélie Nothomb adaptada al teatro por Jose Luis Sáiz, presenta un diálogo entre dos personajes en el que maneja magistralmente el arte de lo absurdo, con una mordacidad constante y que destaca por la descripción de personajes de rasgos extremos, en este caso representados por José Pedro Carrión y Jesús Castejón.
Descripción
Adaptación teatral sobre la novela Cosmétique de l'ennemi, de Amélie Nothomb de Jose Luis Sáiz. La novela se convirtió en el gran acontecimiento de la rentrée francesa de 2001, agotando 150.000 ejemplares en la primera semana.
Sinopsis:
El empresario Jerome Angust escucha el anuncio de que su vuelo sufre un retraso sin determinar. Un inesperado interlocutor, Textor Texel, le dará conversación a pesar de su manifiesta resistencia. A lo largo de su relato, la violación y el asesinato se irán perfilando con nitidez cada vez mayor, y Textor se transformará en una abominable encarnación de todos los fantasmas de Angust, quién verá convertida su anodina espera en una aventura ominosa y alucinante.
La función:
Espacio de transición, una sala de embarque de aeropuerto. Nadie por tanto establece relaciones personales a pesar de que esas presencias accidentales compartirán espacio y tiempo. Tiempo de espera como si de almas en el limbo se tratara. Nuestro espacio mental. Un hombre, aparentemente anodino, uniformado. Un ejecutivo. Un ciudadano educado y socialmente respetado. Nada hace sospechar que ese hombre no sea lo que aparenta y eso es, quizá, lo más inquietante. Un traje convencional que lima aristas, perfiles y disidencias. Un disfraz perfecto. Un hombre rodeado de otros muchos con disfraces parecidos.
Pero se produce una espera inoportuna y en esa vigilia, parecido a un estado semiinconsciente como ese tiempo en el que iniciamos el sueño, otro personaje, también aparentemente normal, salta las barreras de la educación, de la corrección deseada y nos transporta a otro destino. Del limbo al infierno. Todos compartimos ese mismo espacio y tiempo. Somos viajeros del vuelo retrasado. Y participamos de una espera interrumpida por un diálogo aparentemente absurdo, molesto, irritante. Nosotros, los espectadores, estamos en medio de un laberinto de luz cuyas paredes, techo y suelo: la sala, dejan de conformar un espacio impersonal aunque tranquilizador para convertirse en algo vivo que no controlamos, algo que tiene que ver con el estado emocional, cambiante, humorístico y terrible de esos dos tipos que han decidido saltar a la pista. El centro del laberinto.
José Luis Sáiz
El espacio escénico
Un espacio de una aparente neutralidad, pero donde es posible el juego, una zona de tránsito, de espera, pero también el interior de una cabeza, donde parte del público comparte una porción del terreno de los actores, con una visión particular casi de primer plano, y por encima de todo las persianas que los rodean, por las que es posible mirar y que nos miren.
Baltasar Patiño
Audio